Una de las decisiones es donde ponemos los repetidores. Las dos ubicaciones que se me ocurren así a bote pronto son la torre de la Iglesia y el repetidor de televisión que va a quedar obsoleto con la entrada de la TDT.
La torre de la Iglesia significa ponerse de acuerdo con el párroco para que nos deje instalar los repetidores.
El repetidor de televisión de la Solana no está nada mal para nuestras intenciones: hay electricidad, tiene visión desde casi cualquier punto de Bellmunt, solo el Arrabal nos queda a oscuras, pero igual podemos poner un bridge que lo lleve allí.